La psicoterapia Gestalt es un enfoque humanista que trabaja principalmente con cómo estás viviendo y sintiendo lo que te ocurre en el presente, más que limitarse a buscar las causas en el pasado.
En terapia, se presta atención a emociones, pensamientos, sensaciones corporales, necesidades y formas de relacionarte. El pasado también puede explorarse, pero generalmente desde cómo esas experiencias siguen apareciendo “aquí y ahora”.
Algunas características habituales son:
- aumentar la conciencia de uno mismo y reconocer necesidades y emociones;
- observar patrones repetitivos en las relaciones o en la manera de afrontar problemas;
- favorecer una expresión emocional más auténtica;
- trabajar con experiencias concretas durante la sesión, mediante diálogo, atención corporal o ejercicios experienciales, como la conocida “silla vacía”.
Puede utilizarse para dificultades emocionales, problemas en las relaciones, procesos de cambio o crecimiento personal. Como ocurre con otras psicoterapias, la experiencia y formación del profesional y una buena relación terapéutica son importantes.